
En mas de una oportunidad he comentado acerca de lo indigo de los chamos hoy dia, no es que sea altruista y me preocupe por la juventud venezolana, es que como padre me preocupo por la virtud de mi hija (o dicho en criollo, "el virguito"), hoy sucedio algo que me resulta el catalizador para:
- Opcion 1: meter a mi hija en un convento benedictino en las laderas de monte casino en italia... de donde no saldrá nunca jamas en su existencia...
- Opcion 2: comprar una ametralladora gatling y balas de uranio empobrecido de calibre .50 y que me de por "limpiar el arma" delante del primer mamarracho que mi hija lleve a casa
Es que esto sencillamente no puede ser, hoy mientras cenaba con mi novia (Ejem!) en Subway de Plaza Las Americas se sentaron a nuestro lado dos pre puberes, pre adolescentes, pre niñas, pre meretrices!!! que a pesar de su corta edad (juro que no pasaban de 14 años), entablaron una conversacion sobre un tal "Sebas " (asumo que como el comercial de interlink... "me llamo Sebastian pero me dicen Sebas") y las (LEASE BIEN) FANTASIAS que despertaba este pequeño bribon en las dos pre puberes, pre adolescentes, pre niñas, pre meretrices!!!...
Lo siento hija querida pero no es mi culpa... es Culpa de Sebas.